Bienvenidos a esta humilde web que tan sólo pretende dar a conocer un pueblo anclado cerca del río Júcar. Daros una vuelta por aquí dentro y no lo lamentareis.
Un pueblo pequeño, pero no por eso menos encantador.
Un pueblo arrinconado en el pie de la montaña, pero no por eso olvidado.
Un pueblo con identidad propia que ha sabido encarar el futuro.
Antella es, por méritos propios, una población arraigada en su comarca que, a pesar de haber sufrido mucha emigración de la gente joven, por motivos que no hace falta exponer ya que es la epidemia que afecta a la mayoría de pueblos alejados de las grandes ciudades, ha sido capaz de remontar el vuelo y renacer de sus cenizas, como el ave Fénix.
Con algunos monumentos de gran belleza, el Iglesia Parroquial, la Torre Señorial, la Azud, la Ermita, etc., y otros hitos dignos de mención como la Creueta Alta, Antella puede ofrecer al visitante la cosa más parecida al paraíso que imaginarse pueda la mente más despierta.
Y entrando a describir por encima la localización, diré que Antella tiene por vecinos los términos de Alberic, Alzira y Gavarda el mismo margen izquierdo del río donde se encuentra y a Càrcer, Cotes y Sumacàrcer por la margen derecha; todos estos municipios pertenecen a la rica comarca de la Ribera Alta del Júcar.
El nombre de la población es de origen latín indirectamente aunque deriva directamente de las lenguas romances del levante español, y procede de antella (anticula), es decir, "compuertas".
Otro origen menos creíble pero mucho más romántico es el que cuentan los viejos del lugar:
“Había una princesa mora que quería convertirse al cristianismo si bien estaba enamorada de uno joven cristiano. Su padre, que no aprobaba esa relación, condenó a muerte al muchacho y dice la leyenda que “…lo mató ante ella” y de ahí pasó a ser Antella.”
La pantanada del año 1982 fue con diferencia, la catástrofe más grande que ha afectado este pueblo en tiempos recientes.
Pero ya está bien de recuerdos tristes y pensemos en la belleza que le rodea. El viajero puede relajarse como en pocos otros lugares…
…no hay nada como irse a la orilla del río al atardecer o incluso en la oscuridad de la noche cerrada, tumbado en las piedras milenarias de la azud, escudriñando el cielo estrellado y sintiendo el manar del agua.
…o subir a pleno día por la senda que nos lleva a la cima de la pequeña loma coronada por la Creueta Alta, símbolo de identidad del pueblo, que se ve —y se oye si alguien la golpea con una piedra— desde muy lejos. Prácticamente todos los niños y niñas de la escuela la habrán tocado porque casi era una excursión obligada, recogiendo y oliendo hierbas: romero, tomillo…
…gozar del paisaje que se divisa desde allí arriba. Nuestro Júcar y toda la Ribera que riega, amado y odiado al tiempo por todo lo que nos da de bueno y todo lo que nos quita de vez en cuando.
En fin, tantas cosas que ofrece Antella y que no se pueden perder aquellos que de verdad quieran conocer sitios con encanto.
by: Tomaset